El proyecto del Corredor Bioceánico de Capricornio avanza con firmeza hacia su consolidación definitiva. Esta megaobra vial, que recorre más de 3.000 kilómetros desde el Puerto de Santos en Brasil hasta Chile, se posiciona como una alternativa logística real y directa frente al Canal de Panamá. Así lo destacó Julio San Millán, representante de Relaciones Internacionales, en una entrevista realizada por Periodismo Animal.
Se trata de una iniciativa estratégica de integración regional que involucra a cuatro países bajo el marco del Mercosur: Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Impulso histórico e infraestructura clave
"Tiene una relevancia especial; venimos hablando de este corredor hace 30 años, impulsándolo desde el Senado", señaló San Millán. El funcionario recordó que en 2015 se logró un acuerdo definitivo entre los países para fijar la traza oficial de 3.300 kilómetros que hoy se encuentra en una avanzada etapa de construcción.
Dentro de los progresos más significativos se destaca la finalización del puente internacional que conecta Carmelo Peralta con Porto Murtinho (Brasil), obra iniciada en 2022. Asimismo, ante el importante flujo de transporte pesado que se proyecta, ya se negocia la construcción de un segundo puente sobre el Río Pilcomayo en la zona fronteriza de Misión La Paz - Pozo Hondo, una inversión que asumiría el gobierno de Paraguay.
El trazado en Salta y los desafíos de conectividad
El corredor tiene un fuerte impacto en el norte argentino, ya que transcurre a lo largo de 830 kilómetros por la provincia de Salta, ingresando tras atravesar tres estados nacionales en Paraguay.
Actualmente, las naciones miembro ejecutan obras para garantizar un sistema de rutas uniforme que soporte las exigencias de peso del transporte internacional. Estas acciones forman parte de un plan maestro que involucra a las ocho provincias argentinas del trazado y que cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En este contexto, San Millán subrayó la importancia de priorizar el recurso humano de la región: "Exigimos que los profesionales contratados sean locales", afirmó, citando el caso de Ana Cornejo, quien trabaja en el área de Turismo bajo la órbita del BID.
A pesar del avance global, la provincia de Salta aún debe resolver tramos viales pendientes para optimizar la circulación:
Ruta Provincial 54: Restan pavimentar 25 kilómetros de su extensión.
Ruta Nacional 51 (Paso de Sico): Faltan asfaltar 130 kilómetros. Ante la parálisis de las obras por parte del Gobierno Nacional, la provincia ha solicitado un crédito propio para dar continuidad a los trabajos.
"Las rutas no sólo son conectividad, sino también desarrollo", concluyó San Millán, remarcando el impacto socioeconómico que el corredor derramará sobre los territorios que atraviesa.