El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla para este martes 28 de julio de 2026, advirtiendo sobre un escenario climático extremo que azotará con fuerza a la Puna y las regiones de los valles salteños. El fenómeno meteorológico promete desatar ráfagas feroces en la alta montaña y un drástico cambio ambiental en las zonas bajas.
El mapa del peligro: las zonas afectadas
La franja horaria más crítica se registrará entre las 12:00 y las 18:00 horas. Los especialistas dividen el impacto provincial en dos frentes de alta preocupación:
Puna y Cordillera bajo asedio: La Cordillera de los Andes junto a las zonas puneñas de Cachi, La Poma, Los Andes, Molinos, Cafayate y San Carlos registrarán vientos del sector oeste con velocidades sostenidas de hasta 80 km/h y ráfagas brutales que tocarán los 100 km/h.
Valles en alerta por el Zonda: En los valles de Cachi, Cafayate, Chicoana, La Caldera, La Poma, Molinos, Rosario de Lerma y San Carlos se sentirá el clásico viento Zonda. Las velocidades oscilarán entre los 30 y 45 km/h, pero tendrán impactos súbitos con ráfagas de más de 70 km/h.
Tierra, calor y una atmósfera asfixiante
El ingreso del Zonda no solo llegará en forma de ráfagas. Las autoridades meteorológicas encendieron las alarmas por las consecuencias directas en la rutina de los salteños: se producirá una reducción drástica de la visibilidad por el polvo en suspensión, acompañada de un súbito aumento de las temperaturas y niveles de humedad peligrosamente bajos.
Ante esta combinación crítica, la Secretaría de Seguridad e instituciones como el Servicio Meteorológico Nacional y Defensa Civil provincial recuerdan la prohibición absoluta de realizar quemas de pastizales o encender fuegos al aire libre, ya que el riesgo de incendios forestales es extremo.
Guía de supervivencia urbana y rural
Para evitar accidentes viales o domésticos durante la tarde, se aconseja seguir las siguientes pautas preventivas:
Retirar del exterior objetos sueltos en balcones, techos, terrazas o patios.
Evitar circular o estacionar vehículos debajo de árboles, cableados eléctricos o cartelería pública débil.
Conducir con cautela extrema en rutas de montaña ante la pérdida inmediata de visibilidad en calzada.