La Justicia salteña resolverá este viernes, cerca del mediodía, el pedido de sobreseimiento y liberación inmediata de María del Milagro Cuellar, madre del pequeño Thiago Altamirano. La mujer permanece detenida e imputada por incumplimiento de los deberes de protección en calidad de garante tras el hallazgo del cuerpo sin vida de su hijo.
El pedido fue presentado por el defensor oficial penal Nº 15, el Dr. Jorge Eduardo Bonetto, quien sostiene que Cuellar no puede ser señalada por la autoría material del crimen. Según los argumentos de la defensa, la joven no se encontraba en la vivienda en el momento en que ocurrió el fallecimiento del menor.
Por el homicidio se encuentra imputado Franco Nicolás Funes, expareja de Cuellar, bajo el cargo de homicidio agravado por alevosía. Funes era la persona que estaba a cargo del cuidado del niño en el domicilio cuando se desató la tragedia.
Un escenario de denuncias cruzadas
La solicitud de sobreseimiento enfrenta una fuerte oposición por parte de sectores que alegan supuestos hechos de violencia por parte de la madre hacia los niños, aunque las autoridades señalaron que no existen registros oficiales que respalden dichas acusaciones. En contraposición, diversos testimonios recogidos en la causa indican que los menores manifestaban temor hacia Funes, quien también habría ejercido violencia contra la propia Cuellar.
Por su parte, el padre de la víctima, Hugo Altamirano, apuntó contra la inacción de los organismos públicos. A pesar de que existían denuncias cruzadas previas —Altamirano por violencia de género y una presentación formal por violencia física hacia su hijo efectuada días antes del trágico desenlace—, el hombre aseguró que el Estado no supo velar por la seguridad de los niños.
La decisión final queda ahora en manos del juez de Garantías Ignacio Colombo, quien deberá determinar si otorga la libertad a Cuellar o si mantiene la imputación que la vincula al caso.