Un demoledor informe del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (Ofava) encendió las alarmas rojas en el norte del país. Salta se posicionó como la quinta provincia con mayor déficit habitacional de la Argentina, revelando que el 54% de las familias salteñas vive en condiciones precarias. El drama estructural golpea con fuerza a una región donde tener una vivienda segura se ha convertido en un lujo inalcanzable.
Las cifras del olvido
El "Top 5" de la precariedad: Salta integra el peor tramo del ranking nacional, superada únicamente por Jujuy (72%), San Juan (60%), Tucumán (60%) y Chaco (59%)
Vivir bajo peligro constante: El 17,1% de los hogares salteños padece un déficit cuantitativo ampliado, lo que significa que están expuestos a riesgos ambientales severos, como inundaciones recurrentes o la cercanía inmediata a basurales.
Hacinamiento y pisos de tierra: El 27,5% de las viviendas de la provincia presenta un hacinamiento crítico o materiales deficientes que necesitan una intervención urgente. Además, Salta se consolida como la segunda jurisdicción del país con mayor cantidad de casas con piso de tierra.
Un reflejo de la brecha nacional
El informe, elaborado con datos oficiales del Indec, desnudó que la crisis habitacional afecta a casi 6 millones de hogares en todo el territorio nacional (el 40,3% del país). Sin embargo, la brecha estructural entre el norte y el sur de la Argentina es obscena: mientras que en el NOA se concentra el 13% del déficit total, regiones como la Patagonia registran apenas un 3%.
Especialistas advierten que la realidad podría ser todavía más cruda, ya que el relevamiento excluye por completo a las zonas rurales y suele subrepresentar a los asentamientos y villas de emergencia.