
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó en los tribunales de San Isidro luego de casi un año, en una jornada con mucha tensión, acusaciones de un lado y del otro. Pero lo más impactante fue el fuerte reclamo de justicia por parte de familiares y seguidores del ídolo.

En la primera audiencia, realizada en la sede judicial de Ituzaingó 340, estuvieron presentes los siete imputados: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Edith Forlini, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni y el clínico Pedro Pablo Di Spagna, junto a sus abogados defensores.
Durante los lineamientos de apertura, el fiscal Patricio Ferrari calificó al equipo médico como un “grupo de improvisados” y aseguró que hubo señales de alerta que fueron ignoradas.
En la misma línea, el abogado Fernando Burlando fue aún más duro y afirmó que Maradona “fue asesinado”. Según planteó, el exjugador estaba en un estado crítico y sin la atención médica adecuada: “No había aparatología, ni siquiera una curita. Se formó un entorno diabólico”. Resulta, cuanto menos, llamativo que, pese a la presencia de un equipo médico tan amplio, desde la querella se haya sostenido que no había “ni una curita” para asistir a Diego.
Otros representantes de la querella coincidieron en que se trató de una “muerte evitable” y pidieron un veredicto condenatorio.

También asistieron las hijas del ex futbolista —Dalma, Gianinna y Jana—, su expareja Verónica Ojeda y sus hermanas, acompañadas por el equipo de querellantes.
Del otro lado, los abogados defensores buscaron desarticular las imputaciones. Francisco Oneto, uno de los primeros en exponer, aseguró que demostrarán que el fallecimiento se produjo por causas naturales, específicamente un infarto.
En tanto, la defensa de Luque generó polémica al sostener que el propio Maradona “no hubiera querido que lo condenen”, lo que provocó la reacción inmediata de sus hijas en la sala.
Otros letrados argumentaron que algunos de los imputados tuvieron una participación limitada o nula en el tratamiento, e incluso señalaron que el propio Maradona era quien decidía sobre su salud.
La audiencia también dejó planteado el debate sobre la publicidad del proceso. Mientras algunas defensas pidieron la transmisión completa del juicio, el tribunal decidió mantener el esquema actual: solo se difundirán la apertura, los alegatos finales y el veredicto.

Afuera de los tribunales, fanáticos del “Diez” se manifestaron para exigir justicia. Uno de ellos, que viajó en bicicleta desde la Ciudad de Buenos Aires, resumió el sentimiento general: “Fue una muerte injusta, lo dejaron morir”.
El proceso continuará en los próximos días con la declaración de testigos, en una causa que busca determinar si hubo responsabilidades penales en la muerte de uno de los mayores ídolos de la historia del fútbol mundial.




Brasil: Fatal accidente aéreo se llevó la vida de Gaspi y Oliver Tree



Alerta Máxima en Salta: Incendio en el aeropuerto y alerta por viento zonda desatan riesgo extremo

¡Huevo-manía! El consumo nacional rompe récords mundiales y Salta encabeza la producción


