"Quienes no recibieron el subsidio tienen la documentación incompleta", advirtió el jefe de bomberos de Cafayate

Entrevista03/10/2026Periodismo AnimalPeriodismo Animal

Los seis cuarteles de bomberos de Salta percibieron el subsidio nacional correspondiente a este período, lo que permitió aliviar de manera significativa la situación operativa y de financiamiento de las distintas dotaciones en la provincia. Gabriel Domingo, jefe del cuartel de bomberos voluntarios de Cafayate, ratificó en diálogo con Periodismo Animal que la institución bajo su mando cobró los fondos federales "en tiempo y forma", destacando el orden administrativo con el que se manejaron los recursos a nivel local. Asimismo, el referente precisó que el resto de los cuarteles salteños también accedieron al beneficio, algunos con "alguna mínima demora", pero logrando concretar el cobro sin mayores complicaciones que alteren sus planificaciones anuales.

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La regularidad en estos cuarteles contrasta con el panorama de otras instituciones donde existen reclamos por la retención de los fondos del Ministerio de Seguridad. Respecto a aquellas dependencias que aún registran retrasos o exclusiones, el jefe de bomberos fue categórico al desmitificar trabas políticas y señalar que el problema radica estrictamente en la gestión interna de cada cuartel. "Quienes no recibieron el subsidio será porque tienen la documentación incompleta" o problemas de papeles, remarcó Domingo, instando de manera implícita a regularizar los balances, rendiciones de cuentas y personerías jurídicas para no perder estos recursos que por ley corresponden al sistema de bomberos.

Finalmente, el funcionario detalló el impacto directo que estos fondos nacionales tienen sobre la operatividad del valle calchaquí, especialmente de cara a las complejidades geográficas y climáticas de la región. Los recursos federales recibidos por el cuartel de Cafayate se tradujeron de manera inmediata en inversiones de infraestructura para la renovación del parque automotor. Específicamente, se costearon los repuestos y mano de obra para reincorporar al servicio dos autobombas que se encontraban dañadas por el intenso desgaste en incendios forestales pasados. Además, la buena administración del subsidio permitió dar un salto cualitativo en la logística de emergencias: el cuartel concretó la compra de una unidad de ataque cero kilómetro completamente nueva, garantizando así un equipamiento óptimo y mayor seguridad para el personal operativo frente a los desafíos de la próxima temporada.

Incendios forestales y fenómeno El Niño

La temporada de incendios forestales en Cafayate se encuentra momentáneamente controlada, según confirmó Domingo, jefe del cuartel de bomberos voluntarios de la localidad, tras una serie de focos de gran magnitud que afectaron a la región y a las zonas vecinas de Animaná y San Carlos. Atribuyó el origen de estos siniestros a "prácticas habituales" de quema y apuntó contra la inacción oficial al señalar que "el gobierno mira para otro lado".

De cara a la etapa de recuperación ambiental, Domingo destacó la urgencia de tomar medidas preventivas en el terreno. "Más que esperar las lluvias, hay que cerrar los bosques que fueron afectados por los incendios porque cuando empiece a reverdecer y florecer los animales van a buscar su alimento ahí", advirtió, remarcando la necesidad de proteger a la fauna local durante el rebrote de la vegetación.
La falta de obras de infraestructura en los cauces locales encendió las alarmas de los equipos de emergencia ante la llegada de la temporada de lluvias asociada al fenómeno climático global. Desde el cuartel de bomberos de Cafayate señalaron que la principal preocupación de la comunidad actual ya no son los incendios, sino el comportamiento de los caudales fluviales debido al abandono de los trabajos de mantenimiento río abajo.
"Todos le echan la culpa al puente, pero no caminaron río abajo donde hay un embacamiento hace muchos años", enfatizó Domingo para explicar el riesgo inminente de desbordes. Para ilustrar la gravedad de la situación, detalló que en 1994 el puente del río Santa María registraba una profundidad de cinco metros en su base, mientras que hoy la sedimentación redujo ese espacio a apenas un metro. "La culpa no es del río", concluyó el especialista, advirtiendo que, sin obras de dragado urgentes, este año se perfila como un escenario sumamente complicado para la región.
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