La violencia de género tiene una de sus expresiones más crueles en la violencia vicaria: aquella donde se utiliza a los hijos para destruir psicológicamente a las madres. En Argentina, la red "Madres Víctimas de Violencia Vicaria" encabeza un reclamo federal para penalizar este flagelo.
En diálogo con Periodismo Animal, Analia Sosa, referente de la red nacional, explicó la raíz de este sufrimiento: "La violencia vicaria es cuando violentan a los hijos, o sea, lastimar a las madres. Son arrancados de las madres con falsas denuncias para lograr el cuidado unilateral y así cortar el vínculo con la madre". El agresor manipula el sistema judicial para obtener la custodia exclusiva y aislar a los menores.
Frente a la falta de registros oficiales, Sosa advirtió sobre la magnitud del problema: "En todo el país es complejo saber cuántos niños judicializados hay, por día serían más de mil niños según las estadísticas que tenemos".
Para frenar esta desprotección, la organización impulsa una reforma en el Congreso de la Nación. "Somos una red nacional que busca ayudar y contener a mujeres en situaciones de violencia vicaria. Tenemos un proyecto de ley en la Cámara de Diputados que se llama Ley Joaquín, con perspectiva de infancias, para que se reconozca la violencia vicaria y que sea tipificada como delito", concluyó la referente.
La aprobación de esta ley obligaría a la justicia de familia a actuar con perspectiva de infancia y evitar que los hijos sigan siendo utilizados como armas de persecución.