La provincia de Salta acaba de inaugurar un nuevo e insólito deporte oficial: el salvataje estatal de countries en apuros. En el ojo de la tormenta se encuentra Vía Aurelia, una urbanización VIP del grupo MDAY, que pasó de recibir castigos a recibir "caridad" de la empresa pública Aguas del Norte.
El culebrón cloacal combina millones y un oportuno préstamo que dejó a los organismos de control con la boca abierta.
Una multa pesada, pero con flotador estatal
La historia venía complicada para el emprendimiento privado. El Ente Regulador de los Servicios Públicos (ENRESP) le había plantado una multa de $79.109.979,10 por graves irregularidades sanitarias en el tratamiento de sus efluentes. Como si fuera poco, les quitaron el Certificado de Aptitud Ambiental y les prohibieron colgar un solo baño más a la red.
Pero cuando el colapso sanitario era inminente, apareció el "Hada Madrina" estatal. Aguas del Norte decidió que era buena idea cederle en comodato dos módulos compactos de tratamiento para auxiliar de forma provisoria a la urbanización. Es decir, mientras el barrio pelea la multa en la Justicia, el mismo Estado que lo sancionó le presta las herramientas para emparchar el problema.
Nadie le avisó al inspector
A quien no le causó ninguna gracia esta generosidad fue al ENRESP. El organismo regulador ya metió una observación legal al comodato. ¿Los motivos?
Los módulos prestados son bienes públicos destinados al servicio de todos los salteños.
La cesión se hizo "entre gallos y medianoche" sin la autorización del Ente.
No hay papeles claros ni una decisión formal del directorio de COSAYSA que avale la movida.
¿Culpa de la falta de infraestructura general?
Desde el grupo MDAY se defienden argumentando que ellos siempre tuvieron que inventar soluciones temporales porque la zona no cuenta con la infraestructura provincial necesaria para conectarse en serio. Apuntan, entre otras cosas, a las demoras crónicas de la Planta Depuradora Sur.
Por ahora, el final del cuento promete ser a lo grande: se proyecta una planta definitiva para 17.000 habitantes financiada por privados que, adivinen qué, después le regalarán al Estado para que la opere. Mientras tanto, los vecinos de Salta miran de reojo cómo los caños públicos auxilian de urgencia a las billeteras más selectas de la provincia.