El concurso preventivo de la low cost dejó al descubierto un tendal de facturas impagas en la provincia. El sector hotelero y las empresas de transporte de pasajeros sufren el impacto directo del colapso financiero de la compañía.
A ocho años de haber inaugurado sus operaciones en la provincia con la promesa de democratizar el acceso a los vuelos comerciales, el modelo de Flybondi en Salta terminó de desmoronarse de la peor manera. La decisión de la aerolínea de presentarse en concurso preventivo de acreedores para evitar la quiebra destapó una realidad dramática para el empresariado local: la firma registra reclamos por casi $69 millones en Salta, correspondientes a servicios clave que nunca pagó.
El expediente, radicado en el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 24, revela que las deudas no fueron producto de la casualidad, sino el resultado de meses de contingencias operativas. Cada vez que la empresa cancelaba o reprogramaba un vuelo, derivaba a sus tripulaciones y pasajeros varados a hoteles y transportistas salteños, generando facturas que terminaron acumulándose hasta volverse impagables.
El impacto en hoteles y transportistas locales
El sector turístico y de transporte local absorbió el golpe financiero, destacándose que dos firmas hoteleras concentran el 85% de lo reclamado:
Grupo Armani SRL (Hotel Buenos Aires): Encabeza los reclamos con $36,7 millones por 15 facturas (2024-2025).
Casa Magno Apart Boutique SRL: Exige $13 millones, incluyendo un comprobante de $9,3 millones por pasajeros varados en febrero de 2026. Otros afectados incluyen al Hotel Casa Real ($3,8 millones) y la firma de traslados Flor Azul SAS ($3,1 millones).
Demandas y panorama judicial
A las deudas comerciales se suman demandas civiles por $10 millones en tribunales federales y 84 reclamos en Defensa del Consumidor. Tras el último vuelo del 29 de junio de 2026, el proceso concursal está momentáneamente demorado por documentación incompleta, obligando a los proveedores a aguardar la verificación de créditos.