Un panorama devastador enfrentan las comunas de Iquique y Alto Hospicio tras el reciente aluvión que azotó a la Región de Tarapacá, una zona caracterizada por su aridez extrema que hoy vive una situación inédita en décadas. En entrevista con Periodismo Animal, René Cáceres, dueño y director de Radio La Nueva Súper 91.9, describió la magnitud de la emergencia que mantiene en vilo al norte del país.
"Esta situación hizo estragos. En el norte de Chile generalmente tenemos sol prácticamente todo el año; hoy es el desierto más mojado", manifestó el comunicador radial, reflejando el impacto del inusual fenómeno climático en una población desacostumbrada a las precipitaciones de gran intensidad.
Según explicó Cáceres, la geografía local agravó los efectos del temporal debido a la nula absorción de los suelos. "La acumulación de agua en nuestros cerros áridos no se ve desde los años 40. El agua bajó por los cerros llevándose autos, camiones y casas", relató de primera mano sobre la fuerza del desprendimiento de tierra y lodo que afectó a diversos sectores habitacionales e infraestructuras.
A pesar de la gravedad del desastre, el director radial destacó un balance inicial favorable respecto a vidas humanas. "Gracias a Dios hasta el momento no se anunciaron víctimas fatales, solamente daños materiales de consideración", detalló de manera aliviada.
Zona de catástrofe y críticas a la gestión
Ante la emergencia, el Gobierno central tomó medidas drásticas para agilizar los recursos de asistencia. "El Presidente de la República decretó zona de catástrofe. Hemos estado salados por este mal tiempo casi un mes", señaló Cáceres, haciendo alusión a las complejas semanas meteorológicas que han debido sortear de forma consecutiva.
Sin embargo, el panorama preventivo dejó disconformidad en los habitantes de la región. El comunicador apuntó directamente a la gestión de los organismos públicos frente a la crisis climática: "Acá las autoridades no tomaron las precauciones necesarias".
Actualmente, el principal desafío se concentra en la conectividad exterior, ya que el tránsito se encuentra completamente interrumpido. "Las rutas están cerradas, incluyendo la Panamericana antigua que lleva a Santiago y Calama", concluyó Cáceres, advirtiendo sobre el aislamiento terrestre que complica el abastecimiento y las labores de reconstrucción prioritarias para Tarapacá.