Según el último informe de la consultora Politikon Chaco, basado en datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, la venta de combustibles al público en Salta sufrió una estrepitosa caída del 11,3% interanual durante el mes de junio.
Este desplome ubica a Salta en el podio de las jurisdicciones con mayor contracción de todo el país, compartiendo los peores indicadores junto a Formosa y La Rioja. La situación local es especialmente preocupante si se la compara con el promedio nacional, donde la baja general fue del 2,9%.
Cambios de hábitos frente a los aumentos
El constante incremento de precios en las estaciones de servicio ha modificado drásticamente la conducta de los consumidores. Desde el sector empresarial advierten que los salteños optan ahora por cargar menos litros por vez, espaciar los viajes o dejar directamente el vehículo en casa.
A nivel nacional, la caída afectó tanto a las naftas (-1,9%) como al gasoil común (-8,9%). La única excepción a la regla fue el gasoil Premium, que registró una suba del 4%, exponiendo una brecha de consumo donde solo resisten los sectores de mayor poder adquisitivo.
Freno a la producción y el turismo
El dato de Salta enciende luces de alerta rojas debido a las características de la economía regional. Al tratarse de una provincia con un fuerte perfil agroindustrial, logístico y turístico, la falta de demanda en los surtidores se traduce directamente en un freno a la actividad comercial. Menos carga de combustible significa menos camiones trasladando producción, menos movimiento en las rutas y una caída visible en el consumo general.
El peor arranque en cinco años
El balance general de la primera mitad del año tampoco deja margen para el optimismo. Entre enero y junio, el volumen acumulado de ventas en toda la Argentina fue de 8,21 millones de metros cúbicos, lo que representa una baja del 1,3% frente al mismo periodo del año pasado. De acuerdo a los registros históricos, este se consolida como el peor primer semestre para el sector desde el año 2021.
Las petroleras tampoco escapan a la tendencia general: incluso YPF, que lidera de forma indiscutida el mercado con el 55,1% de participación, sufrió un retroceso del 1,6% en sus despachos comerciales.