
Así surge del ranking nacional elaborado por la Fundación Tejido Urbano, con datos del Censo 2022 del INDEC.

Se incorporan al ranking ambas localidades salteñas en el grupo más crítico del país por la combinación de hacinamiento, casas precarias, viviendas compartidas por más de una familia y hogares sin escrituras sobre el lugar que habitan.
El índice fue construido a partir de distintas dimensiones del problema habitacional: hogares que comparten una misma vivienda, hacinamiento, viviendas irrecuperables, viviendas deficitarias pero recuperables, falta de servicios básicos, falta de seguridad sobre la vivienda y dificultad para acceder a la propiedad. El informe ponderó con mayor peso las situaciones más críticas, como el hacinamiento, las viviendas irrecuperables y las casas compartidas por más de una familia.
De esta forma, el informe ordenó a las 80 ciudades más grandes del país según el Índice de Hábitat Urbano, una medición que va de 0 a 10 y sintetiza siete problemas habitacionales. El promedio nacional fue de 6,2 puntos, pero Tartagal y Orán quedaron por debajo de los 4, junto a Perico, en Jujuy, y Clorinda, localidad de Formosa, entre las ciudades con mayor vulnerabilidad general.
Salta capital no quedó al fondo del ranking, pero tampoco salió bien parada. Con 5,4 puntos, se ubicó por debajo del promedio general de las ciudades relevadas y fue mencionada entre los grandes aglomerados urbanos con índices bajos. A diferencia de Tartagal y Orán, la capital provincial no aparece entre las peores del país, aunque sí queda dentro del grupo de ciudades grandes con problemas habitacionales relevantes.









