El Gobierno de Irán confirmó que se encuentra analizando la última propuesta de Estados Unidos para destrabar el conflicto en la región, la cual fue transmitida a través de la mediación diplomática de Catar. A pesar del acercamiento, las autoridades iraníes advirtieron de manera tajante que el estratégico paso marítimo continuará cerrado si no se cumplen sus exigencias.
El presidente del Parlamento y negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, fue el encargado de ratificar la postura oficial al señalar que el estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que la administración estadounidense responda favorablemente a las siete condiciones planteadas por su país. Aunque el contenido íntegro de la oferta de Washington no ha sido revelado, Teherán ya adelantó sus observaciones preliminares y planea remitir nuevas consideraciones a los mediadores internacionales.
Entre los puntos principales exigidos por el Gobierno iraní se destacan:
El fin del bloqueo naval en la región.
El levantamiento definitivo de las sanciones económicas.
El cese inmediato de las hostilidades en Medio Oriente.
La liberación de los fondos iraníes que actualmente se encuentran congelados en el exterior.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchí, respaldó firmemente la continuidad de las conversaciones y enfatizó que no existe una salida militar para la actual crisis, abogando exclusivamente por la vía diplomática. Mientras tanto, la zona permanece bajo un clima de alta tensión, afectada por el bloqueo, las restricciones financieras y ataques selectivos contra embarcaciones petroleras.