La provincia de Salta, que se consolidó como pionera en el uso de la Boleta Única Electrónica (BUE) desde 2009, se encuentra ante un debate histórico que podría cambiar definitivamente su identidad electoral.
La Cámara de Diputados provincial tiene bajo tratamiento una iniciativa que propone derogar el actual sistema tecnológico y reemplazarlo por la Boleta Única de Papel (BUP), el modelo que ya se aplica en los comicios de carácter nacional.
El proyecto, impulsado por legisladores de La Libertad Avanza, plantea un ahorro estimado de $4.300 millones, comparando los $5.500 millones gastados en las elecciones del 25 de mayo de 2025 con los $1.200 millones que costaría implementar la BUP para un padrón de 1.116.735 electores.
Argumentos y perspectivas
Los autores de la iniciativa (Expediente 91-53.781/26) argumentan que el papel reduce riesgos de manipulación informática y elimina la dependencia de proveedores tecnológicos. En contraste, los defensores de la BUE destacan la velocidad del escrutinio y la transparencia del sistema que Salta utiliza desde 2013. El debate se centra actualmente en las comisiones de Legislación General y de Hacienda y Presupuesto para definir si la provincia mantiene su impronta tecnológica o se alinea con la normativa nacional.