En un movimiento estratégico para la agenda energética del país, la senadora salteña Flavia Royón asumió este miércoles la presidencia de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado de la Nación. Su designación se formalizó apenas unos días después de que la Justicia Federal dictara su sobreseimiento definitivo en una causa penal que investigaba presuntas incompatibilidades con su previo desempeño en el sector privado.
Royón, quien posee una extensa trayectoria en la gestión pública tras desempeñarse como secretaria de Minería y Energía de Salta, y secretaria de Energía y de Minería a nivel nacional, reemplaza en el cargo al catamarqueño Flavio Fama. Al tomar el control de este cuerpo legislativo clave, la legisladora anticipó que buscará imprimirle una "mirada federal" a la conducción y trabajar firmemente en generar la previsibilidad y seguridad jurídica necesarias para atraer inversiones mineras y energéticas al país.
El cierre de la vía judicial
La llegada de la senadora a la conducción de la comisión se produce cinco meses después de una denuncia penal impulsada por la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas. La presentación cuestionaba sus vínculos corporativos previos con firmas tecnológicas y de servicios para proyectos de litio como Zelandez, Mineneco SAS y Minenco SAS.
Sin embargo, la investigación judicial radicada en los tribunales de Comodoro Py concluyó esta semana determinando que no existió ningún delito, ratificando la desvinculación penal de Royón, quien siempre sostuvo haberse apartado de sus actividades privadas antes de asumir su banca parlamentaria.
Agenda en marcha: Biocombustibles en debate
La comisión conducida por la salteña ya inició sus funciones en un plenario conjunto con la Comisión de Presupuesto y Hacienda. El foco inmediato de las discusiones está puesto en la reforma del régimen de biocombustibles, un debate de alto impacto para las economías regionales que pasó a cuarto intermedio y continuará su tratamiento legislativo la próxima semana.
Con este nombramiento, las provincias del norte que integran la región del litio ganan un fuerte peso político en el Congreso nacional, situando a una referente directa del área a cargo de dictaminar las reglas de juego regulatorias de los recursos extractivos del país.