Secretos y discretos: así funciona hoy la masonería que integró San Martín

Entrevista18/08/2026Periodismo AnimalPeriodismo Animal

En diálogo con Periodismo Animal, el arquitecto Ariel Marcelo Ocaña, integrante de la Logia Don José de San Martín de San Juan, desmitificó la orden, confirmó la iniciación masónica del Libertador y explicó cómo se ingresa hoy en Salta a través de redes sociales.

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La iniciación de San Martín

Ocaña no dudó al confirmar el vínculo masónico del Libertador.

"En esa época, donde Don José de San Martín participaba, él fue iniciado en la logia de Cádiz. Y después, posteriormente, estuvo en la Logia Lautaro, que fue un poco la creadora de la independencia", explicó.

Según el entrevistado, el secretismo de entonces respondía a una necesidad política y estratégica. "Tenía un cierto sigilo para que sus planes y sus organizaciones no fueran más allá de los oídos de los que estaban ahí. Se hablaban cosas que no podían trascender".

El paso de lo secreto a lo discreto


Consultado sobre si la masonería actual mantiene los mismos principios de la época sanmartiniana, Ocaña marcó una evolución.

"En esa época era más secreta que ahora. Hoy día con los medios, todo se sabe, pero por ahí esos medios son peligrosos, porque está la verdad, la mentira y la mezcla entre las dos cosas", señaló.

"Hoy nosotros no decimos que somos secretos sino que somos discretos, porque todavía hay muchas sociedades donde creen que esto es malo. Y realmente es un modo de vida, una manera de ser y de comportarse", afirmó.

En ese sentido, buscó derribar los prejuicios que aún persisten: "Por eso muchas veces la masonería muestra y abre las puertas de sus templos para que vean que no hay nada raro. No matamos pollitos ni comemos niños".

Cómo se ingresa hoy


Lejos de la imagen de captación en las calles, el ingreso es personal y evaluado.

"El interesado viene y golpea la puerta. Hoy es por intermedio de internet. Hay una página que es de la Gran Logia. Hoy uno entra y pone 'Salta logias masónicas' y seguramente van a salir. O si no, por algún conocido, algún pariente", detalló Ocaña.

Aclaró que no se ingresa como a un club. El aspirante atraviesa una serie de etapas de charlas y entrevistas para conocer sus intenciones. "Se trata de eliminar el tema del lobby y ver si la persona está dispuesta a cambiar sus rigideces o su manera de pensar por ahí incorrecta".

El viejo principio se mantiene intacto: ser "un hombre libre y de buenas costumbres", aunque reconoce que el concepto de costumbres "hoy está bastante dilatado"

Una escuela de libre pensamiento


Para Ocaña, la masonería es ante todo una escuela.

"Te enseñan a no tan solo ser vos el centro del mundo, sino también mirar desde afuera y entender a tu prójimo, a la persona que tenés al lado", definió.

"Trabajamos mucho la igualdad, la fraternidad, la libertad. Son los lemas de la Revolución Francesa, porque de ahí un poco sale todo. Sobre todo que seamos libres, libres de pensamiento, no dogmáticos a una consigna que pueda llegar a hacer mal".

Y cerró con una definición del rol actual del masón: "Ya no tenemos una batalla que dar organizando un ejército. Pero todos los días nosotros, vos, yo, tenemos una batalla que es ir a trabajar y hacer lo mejor posible para nosotros y para las personas que están alrededor. Es aportar un granito de arena a esta sociedad para mejorarla".

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