Las vacaciones de invierno cerraron con un balance altamente positivo para el sector turístico argentino, consolidando un movimiento masivo tanto de residentes como de visitantes internacionales.
Según datos compartidos por el economista Valeriano Colque en Periodismo Animal, un total de 4,6 millones de personas viajaron por el país —cifra compuesta por 4,2 millones de turistas nacionales y 400.000 extranjeros—, lo que representa un incremento del 5,9% en comparación con el año 2025. Al sumar las modalidades de excursionistas y recreación general, el movimiento global rozó los 6 millones de personas en tránsito vacacional.
El impacto financiero en las ciudades que integran el circuito turístico nacional fue contundente. Los turistas desembolsaron un promedio de $115.000 pesos por día, acumulando un gasto total de (2,12 billones de pesos (equivalentes a unos U$S 1.412 millones de dólares). Esta inyección de divisas significó un crecimiento real del 2,5% en el impacto económico respecto al período invernal del año anterior, dejando una recaudación final cercana a los 1.500 millones de dólares para las arcas del país.
Falta de estabilidad y reformas pendientes
A pesar del éxito de la temporada, Colque analizó con cautela el escenario financiero global y advirtió sobre las fragilidades estructurales que persisten. "La macroeconomía aún no está consolidada de manera estable", enfatizó el especialista, señalando que los brotes verdes de sectores específicos como el turismo no bastan para garantizar un rumbo sólido sin cambios de fondo. Para el economista, la clave de la recuperación a largo plazo radica en la legislación fiscal: "Hace falta una reforma tributaria", concluyó.