La frontera sur de Europa se encuentra en un escenario de colapso absoluto. El Gobierno de España tomó la decisión de movilizar de urgencia a efectivos del Ejército de Tierra en la ciudad autónoma de Ceuta para reforzar las labores de control y seguridad de la Guardia Civil y la Policía Nacional. La medida responde a una masiva avalancha humana procedente de Marruecos que ha desbordado por completo las infraestructuras de acogida locales.
Según estimaciones del Ministerio del Interior, alrededor de 49,000 personas ingresaron ilegalmente por mar y tierra en un lapso de 24 horas. Este fenómeno ya se califica como la crisis migratoria más grave en el enclave norteafricano desde mayo de 2021.
Tragedia en el espigón del Tarajal
El saldo humano de la jornada es devastador. Las autoridades portuarias y los servicios de emergencia confirmaron el hallazgo de nuevos cuerpos en el litoral, lo que eleva a 19 la cifra de migrantes muertos por ahogamiento. La mayoría de las víctimas perdió la vida durante las primeras horas del jueves al intentar superar a nado el espigón fronterizo del Tarajal.
El control costero se ha convertido en la prioridad del operativo. Al contingente militar se han sumado buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), helicópteros de vigilancia y el buque oceánico Duque de Ahumada de la Guardia Civil.
El origen: El fallo judicial que frenó las devoluciones
Portavoces de las fuerzas de seguridad en la frontera asocian el estallido de este flujo masivo con una reciente resolución del Tribunal Supremo español dictada a principios de este mes. El fallo judicial dictaminó que los migrantes que logran alcanzar Ceuta o Melilla por vía marítima no pueden ser sometidos a devoluciones sumarias o "en caliente", obligando al Estado a tramitar individualmente cada caso.
"Ha sido un goteo lento desde la sentencia, pero lo de hoy ha sido una auténtica explosión", señalaron fuentes de la Guardia Civil desplegadas en la zona.
Choque institucional y el rechazo a la "Emergencia Nacional"
El alcalde-presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, describió la situación como una "absoluta emergencia humanitaria y social" debido al desborde crítico del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Vivas exigió formalmente a Madrid decretar la "emergencia de interés nacional" y proceder al cierre total de la frontera.
Sin embargo, el Ejecutivo central denegó la solicitud. A través de un comunicado oficial, el Ministerio del Interior aclaró que la normativa estatal de protección civil no contempla los flujos migratorios como un riesgo asegurable bajo este mecanismo legal. Pese a la negativa, la Casa Real confirmó que el Rey Felipe VI mantiene contacto telefónico permanente con Sánchez y Vivas para monitorear la crisis.
Cruce de acusaciones y fractura en el espacio Schengen
La crisis fronteriza traspasó rápidamente las fronteras ibéricas y provocó una dura reacción internacional. El principal foco de tensión diplomática se encendió con Italia. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, atribuyó el descontrol a la reciente ley de regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por España en abril de 2026. Debido a esto, la primera ministra italiana, Guardia Meloni, anunció que su gobierno evalúa suspender temporalmente el acuerdo de libre circulación de Schengen con España.
En respuesta, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, convocó con carácter de urgencia al embajador italiano en Madrid para trasladar el rechazo categórico a unas declaraciones que Moncloa catalogó de "inadmisibles".
A nivel interno, la oposición no tardó en reaccionar. El secretario general del Partido Popular (PP), Miguel Tellado, respaldó las críticas externas afirmando que los migrantes "vienen con la expectativa de que el Gobierno los convierta pronto en ciudadanos", responsabilizando directamente al presidente Pedro Sánchez.
Horas decisivas
Mientras la Comisión Europea ofreció el despliegue inmediato de efectivos de la agencia Frontex para contener el flujo irregular, la tensión se trasladó también al enclave vecino de Melilla, donde las fuerzas de seguridad hicieron frente a violentos intentos de salto en la valla fronteriza.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto aterrizar en Ceuta cerca del mediodía de este viernes. El mandatario recorrerá el espigón del Tarajal junto al ministro del Interior para evaluar los operativos de control y reunirse con las autoridades locales en busca de estabilizar la frontera más vulnerable de la Unión Europea.