Si alguien pensaba que el partido por el tercer puesto del Mundial 2026 iba a ser un aburrido trámite burocrático, Inglaterra y Francia se encargaron de romper todos los manuales de la cordura futbolística. En una tarde completamente descabellada en Miami, los "Tres Leones" se quedaron con el bronce al vencer a los galos por un insólito 6 a 4.
La primera mitad pareció un monólogo inglés digno de la realeza: Declan Rice, Ezri Konza y un doblete de Bukayo Saka estamparon un 4-0 que olía a humillación histórica. Sin embargo, Didier Deschamps pateó el tablero en el entretiempo con cuatro cambios mágicos. Francia revivió de las cenizas gracias a un Bradley Barcola encendido y a un Kylian Mbappé voraz, quien metió dos goles para transformarse temporalmente en el máximo artillero en la historia de las citas mundialistas con 22 gritos.
Cuando los franceses se pusieron a tiro del milagro, Saka completó su hat-trick desde los doce pasos. Ousmane Dembélé le añadió dramatismo puro con el 5-4 en tiempo de descuento, pero Jude Bellingham sacó chapa de crack, gambeteó a media defensa y selló el definitivo 6-4. Al final, los arcos terminaron pidiendo clemencia y los ingleses festejaron su primer bronce histórico.