En una jornada electoral histórica, el Partido Demócrata logró quedarse con el control absoluto del Congreso de los Estados Unidos tras asegurar victorias clave tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Los resultados de estas elecciones intermedias representan un severo voto de castigo por parte del electorado hacia la gestión del presidente Donald Trump.
Avance demócrata en ambas cámaras
La oposición demócrata consolidó su triunfo en la Cámara Alta al imponerse en estados tradicionalmente conservadores:
Texas: El demócrata James Talarico venció al fiscal general republicano Ken Paxton.
Carolina del Sur: La pediatra Annie Andrews se quedó con el escaño que ocupaba la republicana Darline Graham.
Ohio: Sherrod Brown aseguró su regreso al Senado tras derrotar a Jon Husted.
Con triunfos adicionales en Carolina del Norte, Georgia y Nuevo Hampshire aseguraron la mayoría en el Senado, además de arrebatar escaños clave en la Cámara baja.
Factores y reacción
Las encuestas señalaron que la economía y la insatisfacción con el costo de vida definieron la tendencia, registrándose caídas de apoyo en jóvenes, latinos y hombres afroamericanos. Pese a su rol en la campaña, Trump se desmarcó del resultado en redes sociales afirmando: "Yo no estaba en la boleta electoral y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado por una victoria aplastante!", complicando el cierre de su mandato y el panorama hacia 2028.