La carrera por la sucesión de António Guterres al frente de las Naciones Unidas ha ingresado en su etapa más determinante. Tras concretarse la séptima votación en el Consejo de Seguridad, la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi se consolidaron como los candidatos con mayor respaldo para asumir la Secretaría General del organismo internacional.
El escrutinio de los 15 miembros del Consejo de Seguridad posicionó a Grynspan en el primer lugar con 11 votos a favor. Por su parte, Grossi alcanzó su mejor desempeño en lo que va del proceso de selección al cosechar 9 apoyos. Con siete aspirantes todavía en competencia, los representantes de Costa Rica, Argentina y Guyana concentran el liderazgo de la tabla, dejando rezagadas a otras figuras de la diplomacia global.
Entre ellas se encuentra la ministra de Estado de los Emiratos Árabes Unidos, Lana Zaki Nusseibeh, quien quedó relegada al cuarto puesto con 7 votos a favor, 6 en contra y 2 abstenciones, a pesar de haber desplegado una intensa campaña de cabildeo en Europa con el respaldo de las naciones de Medio Oriente.
A pesar del panorama favorable para los candidatos latinoamericanos, el nombramiento definitivo continúa trabado debido a la falta de un consenso estratégico entre Estados Unidos y China. Las negociaciones entre las potencias globales definirán el rumbo final de la elección, cuya resolución formal sigue programada para antes de que concluya el año.