Salta registra un brote de tuberculosis en el ámbito penitenciario con 14 casos confirmados y un interno en estado crítico, según advirtió Andres Giordamachi, presidente del Comité para la Prevención de la Tortura de Salta, en una entrevista con Periodismo Animal. La situación reaviva las alarmas sobre las condiciones de detención, ya que el penal alberga a 1.700 personas a pesar de tener una capacidad máxima de entre 900 y 1.000 internos.
El organismo detalló que venía advirtiendo sobre este riesgo desde febrero. Entre las principales causas de la propagación se señalaron factores estructurales críticos como el hacinamiento extremo, la mala alimentación y el hecho de que varios reclusos duermen en el piso. Para frenar el avance de la enfermedad y evitar que se transforme en una epidemia, se ha intensificado la exigencia del uso de barbijos tanto para el personal penitenciario como para los reclusos y los visitantes.
Por su parte, el Ministerio de Salud de la provincia confirmó un total de 19 casos de tuberculosis en todo el territorio salteño, asegurando que el brote en los penales ya se encuentra bajo control. Las personas contagiadas fueron aisladas de inmediato para recibir los tratamientos médicos correspondientes, mientras se realiza un seguimiento epidemiológico estricto a todos sus contactos estrechos.
Con el objetivo de coordinar acciones urgentes, el Comité mantuvo reuniones clave con los directores del servicio penitenciario y las autoridades del Ministerio de Salud, y prevé concretar un encuentro con miembros del Poder Judicial en los próximos días.