La esperada gira sudamericana del papa León XIV, programada para el próximo mes de noviembre, se encuentra al borde de la suspensión debido a complicaciones en su estado de salud. Tras haber sido sometido a una compleja intervención quirúrgica a causa de un adenocarcinoma pulmonar, crecen las versiones que dan por un hecho la cancelación de su viaje al país.
El Pontífice, de 71 años, fue operado recientemente en Roma para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho. Aunque los últimos partes médicos del Vaticano indican que evoluciona de manera favorable y ya ha comenzado con sesiones de fisioterapia respiratoria, los tiempos de recuperación representan el principal obstáculo para sus compromisos internacionales.
El exvicepresidente argentino Carlos Ruckauf adelantó que el Papa no viajará a la Argentina. Según explicó, las severas exigencias físicas de un traslado aéreo de larga distancia y los riesgos inherentes al período posoperatorio —como la posibilidad de sufrir sangrados— obligan al Obispo de Roma a mantener un estricto reposo. Ruckauf también anticipó que la decisión final no será comunicada por los canales habituales, sino de forma conjunta por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y el equipo médico a cargo de la salud papal.
La noticia ha causado una profunda conmoción en el ámbito eclesiástico y civil local, dado que los preparativos en Buenos Aires, Córdoba y Luján ya se encontraban en una etapa avanzada. La agenda original no solo contemplaba misas multitudinarias en estos tres puntos clave, sino que también incluía paradas oficiales en Uruguay y Perú.
Hasta el momento, la Santa Sede mantiene un hermético silencio y no ha emitido una confirmación oficial sobre la baja definitiva de la gira apostólica. Las autoridades eclesiásticas en Argentina aseguran que, formalmente, los preparativos técnicos continúan en marcha a la espera de que el panel de especialistas médicos y el cardenal Parolin den la última palabra en los próximos días.